11/3/16

Fórmula del amor


ACERTIJOS DE PENSAMIENTO LATERAL


El padre de José le dice a su hijo que le va a otorgar dos monedas de curso legal. “Entre las dos suman tres pesos, pero una de ellas no es de un peso”. ¿Cuáles son las monedas?

Jonás se levanta por la mañana y descubre que la luz de la habitación no funciona. Abre el cajón de los guantes, en el que hay diez guantes negros y diez azul oscuro. ¿Cuántos debe agarrar al menos para asegurarse de que obtiene un par del mismo color?

¿Cuántas veces puede restarse el número 1 al número 1111?

Dos personas viajan en coche. La menor es hija de la mayor, pero la mayor no es su padre. ¿Quién es?

En una carrera, un corredor adelanta al que va segundo. ¿En qué posición se coloca?

¿Cómo puede sobrevivir alguien que cae de un edificio de 50 pisos?

Una mujer compra en una tienda de animales a un loro que, según le promete el dependiente, es capaz de repetir todo lo que oiga. Y, sin embargo, la mujer devuelve al animal una semana después puesto que no ha pronunciado ni un solo sonido, a pesar de que le ha hablado continuamente. Sin embargo, el dependiente no la ha engañado. ¿Qué ha pasado?

Conduces un autobús, en el que se montan 18 personas. En la siguiente parada, se bajan 5 pero suben otras 13. Al llegar a la siguiente estación, se bajan 21 y se suben otras 4. ¿De qué color son los ojos del conductor?

Un granjero tiene 10 conejos, 20 caballos y 40 cerdos. Si llamamos “caballos” a los “cerdos”, ¿cuántos caballos tendrá?

El misterioso mendigo
Un día estaba esperando al metro. Mientras comía una manzana, como de costumbre, me senté el lado de un mendigo. Mientras esperábamos, vimos a un hombre gordo pasar y el sin techo murmuró “cerdo”. No le di mucha importancia, aunque me pareció un maleducado. Antes de que llegase el vagón, otro hombre pasó. Era alto y llevaba traje. Cuando pasó, el mendigo murmuró “hombre”. No le di tampoco mucha importancia. Por fin, el tren pasó.
Al siguiente día, el mendigo estaba de nuevo en la estación de metro, y le observé desde la distancia. Mucha gente pasó por delante de él: una chica delgada, un hombre musculoso y una señora mayor. Él musitó “sopa”, “pollo” y “galletita”, respectivamente. No podía dejar de pensar en él.
Lo seguí observando durante varios días y me di cuenta de que llamaba a la gente “pan”, “zanahoria”, “conejo”, “leche” y otras cosas. Un día me puse delante de él y dijo “manzana”. En ese momento, me di cuenta de lo que ocurría. Entonces, el horror me embargó.
¿Cuál era la habilidad del mendigo y por qué me impactó tanto?

El profesor perfecto
La pasada semana, una escuela de Primaria fue visitada por el inspector de turno, con el objetivo de cerciorarse de que los alumnos alcanzaban los objetivos previstos. Uno de los profesores le dejó impresionado. Cada vez que este realizaba una pregunta, todos los niños en la clase alzaban un brazo de forma entusiasta. Además, cada vez el docente seleccionaba un niño diferente para responder a la pregunta, y las respuestas siempre eran correctas. ¿Cómo puede ser?
 
El mendigo cantarín
Un pobre está sentado en el bar cuando un rico se sienta a su lado. El mendigo se da la vuelta y le dice: “Tengo una habilidad especial, conozco todas las canciones que existen”. El rico se ríe, a lo que el pobre le responde: “Me apuesto todo el dinero que tienes en tu bolsillos a que puedo cantar una canción que existe de verdad con el nombre de mujer que elijas”. El rico vuelve a partirse de risa, y le responde: “De acuerdo, ¿qué te parece el nombre de mi hija, Emily Rose McAllister?” El pobre se hizo rico y el rico perdió todo el dinero. ¿Qué canción cantó?

El cumpleaños misterioso
Antes de ayer, Juan tenía 15 años. El año que viene, tendrá 18. ¿Cómo es posible?

 


EL ASESINATO DEL PROFESOR DE MATEMÁTICA

http://lirEL ASESINATO DEL PROFESOR DE MATEMÁTICAS
EL SEÑOR DEL CERO
EL DIABLO DE LOS NÚMEROS

EL TEOREMA DEL LORO

http://www.librosmaravillosos.com/elteoremadelloro/pdf/elteoremadelloro%20-%20Denis%20Guedj.pdf

EL HOMBRE QUE CALCULABA

http://www.librosmaravillosos.com/hombrecalculaba/pdf/El%20Hombre%20que%20Calculaba%20-%20Malba%20Tahan.pdf